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Gerente de la FLA: “Esa reforma tributaria es el fin de la industria licorera en Colombia”, que genera gran parte de los recursos de la salud

La reforma tributaria en Colombia generaría un fuerte aumento en el precio del licor y estimularía el contrabando, alertó el gerente de la FLA.

Fotografía aérea de la Fábrica de Licores de Antoquia.

Fotografía aérea de la Fábrica de Licores de Antoquia.

El gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia, Esteban Ramos, advirtió que la reforma tributaria en Colombia amenaza la sostenibilidad de la industria licorera y fomenta la ilegalidad.


El ministerio de Hacienda radicó la tercera reforma tributaria de este gobierno con el objetivo de aumentar el recaudo en más de 26 billones de pesos.



Según Ramos, la propuesta plantea aumentar el IVA de los licores del 5 % al 19 %. “Esto es muy delicado para la industria, sería el fin de la industria licorera en Colombia", aseguró.


El directivo explicó que el mayor impacto estaría en el impuesto al consumo. Este tributo, clave para los departamentos, tendría un incremento del 119 %.


¿Cuánto representa el aumento por botella?

“Ese aumento significaría casi 15.000 pesos adicionales por botella de 750 mililitros”, señaló Ramos, al explicar cómo se verían afectados los precios del aguardiente.


El gerente de la FLA enfatizó que un aumento tan drástico generaría un efecto contrario al esperado. “Lo que termina incentivando es el contrabando y el licor adulterado”, indicó.


¿Cuánto costaría un botella de aguardiente si se aprueba la reforma?

De acuerdo con estudios internos, el precio al distribuidor de una botella podría subir de 37.000 a 52.000 pesos, un incremento superior al 45 %.


Para el consumidor final, el alza sería aún mayor. “Ese aumento podría llegar al 60 %, lo que desincentiva el consumo de licor legal”, dijo Ramos.


En ese sentido, la botella de aguardiente Antioqueño que en la página web de una gran superficie está hoy a $ 43.100 pasaría a costar casi 70 mil pesos.


Según el gerente de la FLA, "supuestamente eso pasa a las arcas de los departamentos, pero cuando la gente encuentra unos precios tan elevados, se va a desincentivar el consumo entonces se vuelve un efecto boomerang porque la gente termine comprando licor de contrabando o adulterado".


Con la reforma, el IVA por botella pasaría de 955 pesos a más de 3.600 pesos. Esto significa un aumento de más del 200 % en la tarifa.


Sobre el impuesto al consumo, Ramos detalló que actualmente se pagan 360 pesos por grado alcoholimétrico. La propuesta pretende subirlo a 750 pesos.


El valor final del impuesto se obtiene al multiplicar los grados del licor, que en el caso del Aguardiente Antioqueño es de 29 grados.


“Eso es pasar de 9.800 a más de 21.000 pesos por botella de 750 mililitros. Es un incremento de 12.000 pesos”, explicó.


¿El fin de la industria licorera en Colombia?

La industria licorera ya enfrenta una disminución en el consumo en la mayoría de categorías. La única excepción ha sido el aguardiente, con cifras estables en los últimos años.


El gerente explicó que los impuestos actuales aportan recursos significativos a los departamentos. En 2024, las utilidades operativas de la FLA fueron cercanas a 300.000 millones de pesos.


Además, los departamentos reciben ingresos por estampillas en contratos y por el impuesto al consumo, que se paga en el lugar donde se comercializa el licor.


El gerente insistió en que, aunque el Gobierno argumenta que los recursos van a las regiones, el efecto sería contrario. “Se desincentiva el consumo legal”, advirtió.


Para Ramos, el panorama es grave: “Esa reforma tributaria es el fin de la industria licorera en Colombia”, concluyó.


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